Carnet

Notas, apuntes, esquemas, bosquejos, tentativas y frustraciones de un modesto aprendiz de quintacolumnista, colaboracionista y traidor; iconoclasta indocumentado, mosca cojonera (para algunos) y bebe-sin-sed.

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14 julio 2010

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07 junio 2006

Veintidós años después

"Cuando salió el jefe de la oposición, un grupo empezó a gritar contra él. Muchachos en su mayoría, pero había también hombres ya mayores, algún adulto encorbatado y algunas mujeres, muy eficaces. Gritaban y acabaron lanzándole algunos objetos que no le dieron en la cabeza porque a pesar de su altura estuvo presto y se escurrió coche adentro."
Así recuerda Arcadi Espada, en un artículo titulado El caudillo colectivo y recogido en su libro Quintacolumnismo, cómo presenció una agresión a Raimon Obiols en la explanada del parque de la Ciudadela, donde se encuentra el edificio del Parlamento de Cataluña, a la salida de la sesión de la segunda investidura de Jordi Pujol como presidente de la Generalidad, en mayo de 2004.
Veintidós años después, el periodista ha sido el agredido. El testimonio presencial es el de Victoria Prego en el diario El Mundo.
"Fue entonces cuando el mismo sujeto que había amenazado físicamente a otras personas, incluida yo misma, se acercó a Arcadi Espada, que intentaba abrirse paso entre los agresores y le pegó por detrás. Le dio, yo estaba entre ambos, un fuerte golpe en la cabeza. Espada se volvió instintivamente y le soltó una patada. No una patada en las espinillas: una patada alta. Pero no le dio. Y el sujeto, aullando palabras de odio, se lanzó contra Espada y contra sus acompañantes. Los Mossos d'Esquadra, mientras tanto, esperaban en la cuarta planta a que llegara la comitiva."
Por segunda vez ha sucedido en Gerona. Primero fue en diciembre del año pasado, con increpaciones a Francesc de Carreras y Albert Boadella, y molestias varias a los asistentes. Algunos de los que se sienten nacionalistas y quieren a lo suyo, amparados y envalentonados por los derechos históricos adquiridos en su primer reventón, han dado un paso más. Falangistes taxidermistes, un artículo de no recuerdo quién (bendita sea, a veces, la mala memoria) abrió hace un año la veda del pijo. Las improvisadas tropas de asalto no han tardado en asumir las consignas suministradas por la autoridad contra los promotores de Ciutadans de Catalunya. "Recibir como se merece al grupo de pseudointelectuales progres", del "nuevo partido lerrouxista del payaso Albert Boadella y compañía", fueron las explicaciones que dieron los maulets entonces.
Fernando Savater y Jon Juaristi no lo tienen fácil para dar conferencias en las universidades catalanas y las agresiones a dirigentes del Partido Popular forman parte del paisaje que a lo largo de los últimos años se ha venido modelando en Cataluña.
Cataluña, la única región de Europa donde es tan fácil golpear al jefe de la oposición.

06 mayo 2006

¡Qué miedo!

Dos artículos publicados en El País de ayer, viernes 5 de mayo de 2006, han dejado a este lector instalado en un estado de ansiedad. Los artículos son La amenaza de la proliferación y El valor de los adioses . Sus respectivos autores son Ignacio Sotelo y José María Ridao, dos analistas políticos serios.
El desarrollo del arma nuclear por parte de Irán parece devolvernos a los tiempos de lo que se llamó la guerra fría, la disuasión nuclear, el equilibrio del terror. Puede parecer una exageración que esta obsesión se instale precisamente ahora entre nosotros a causa del programa nuclear iraní, si tenemos en cuenta que Pakistán ya cuenta desde hace tiempo con la bomba atómica en su arsenal, y es precisamente el control de este país, Pakistán, uno de los objetivos de la red o saga Al Qaeda. Es cierto que la proliferación nuclear ha sido posible gracias a las transferencias de tecnología por parte de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (los primeros que consiguieron el arma atómica); sólo por poner un ejemplo, sin ayuda de Estados Unidos no lo habría tenido fácil Israel, que aún no ha reconocido oficialmente la posesión del arma. Pero también es cierto que a la buena conciencia progresista sólo le han preocupado los peligros para el medio ambiente de la energía nuclear, riesgos ciertos y que han de ser tenidos muy en cuenta, pero en todo caso derivados del uso pacífico de una energía a la que pronto tendremos que volver.
El poder, en la acepción más bestia y asilvestrada del concepto, es la capacidad de hacer el máximo daño con el mínimo riesgo, y el arma nuclear es el sueño inevitable de cualquier déspota mesiánico y régimen locoide. Que es precisamente lo que está proliferando en el mundo, el oriental y el occidental. Y ya definitivamente instalados en un nuevo siglo XXI nuclear, lo que uno echa de menos son los tiempos de la guerra fría, cuando el rearme de las dos potencias no estaba reñido con la diplomacia (ni con el espionaje), cuando la destrucción mutua asegurada casi garantizaba que nadie iba a pasar de las palabras a los hechos.
Demasiada proliferación nuclear, demasiadas manos manejando armas tan delicadas y letales, la frecuencia aumenta el riesgo... Ya sólo falta el programa nuclear catalán.    

05 abril 2006

Efecto ZP (en directo)


El pasado sábado, primero de abril, a las seis de la tarde, la sucursal catalana del PSOE (o la extensión española del PSC) nos organizó, en Cornellá del Llobregat, un acto a mayor gloria de su secretario general y presidente del gobierno de la Nación, don José Luis Rodríguez Zapatero (en adelante ZP), también conocido como el Adolescente en un blog maestro.
El motivo de tal solemnidad era la celebración de dos años de gobiernos socialistas y el llamamiento a los ciudadanos de izquierdas para que acudan alborozados a votar a favor del proyecto de nuevo estatuto para Cataluña en el inevitable referéndum que, sin poderlo evitar, se nos viene encima. Aún así, una ocasión inmejorable para contemplar, en vivo y en directo, el fenómeno ZP, y por allí me dejé caer, pues no voy a negar que le voté el día 14 de marzo de 2004, y hasta celebré su victoria.
El escenario era un polideportivo de tan reciente inauguración que todavía se encontraba aparcada alguna máquina elevadora y la rotulación de los lavabos corría a cargo de improvisados folios con las humildes leyendas SERVEIS, HOMES i DONES; precaria señalización que no menguó en nada su eficacia cuando, acabado el acto, a las ocho de la tarde, dirigió adecuadamente la descomunal embestida de muchos de los asistentes, señores de madura e incluso avanzada edad. También muchísimas señoras entre el respetable. Jóvenes, minoría, pero nada ínfima.
Lleno total. Cinco mil personas según los organizadores. Aunque no tuve ocasión de interrogar a ningún policía municipal sobre la veracidad de esta cifra, tampoco tengo motivos para ponerla en duda. Casualmente, autocares aparcados en las inmediaciones del centro deportivo. Grupos discordantes: jóvenes (o no tan jóvenes, ahora que lo pienso) protestando por el cierre de Ràdio 4 aunque sin armar escándalo (sabia decisión) y, a la salida, simpatizantes de Ciutadans de Catalunya pidiendo firmas para la enmienda seis punto uno.
Llegué con un cuarto de hora de retraso, lo que me impidió tomar asiento, y tuve que buscar acomodo y el mejor ángulo posible de visión en la parte más alta del polideportivo. La distancia que me separó de los oradores diluiría el efecto ZP en directo. Pero antes habrá que escuchar y ver (gracias a la gran pantalla que preside el recinto) a los cuatro teloneros: Clos, Manuela de Madre, Montilla y Maragall.
Clos, elegancia y finura patricia, agradece todo a ZP. Gràcies per l'Estatut, gràcies per la Carta Municipal de Barcelona, gràcies per la pau a Euzkadi. Poco más alcancé a entender, pues me pasé casi toda su intervención buscando el mejor sitio que me permitían las circunstancias y mis congéneres. Algunos de los asistentes ondeaban senyeres y banderas del PSC, todas ellas de plástico. También una bandera del Barça. Ningún infarto que permitiera al alcalde de Barcelona lucir sus habilidades médicas.
Manuela de Madre arrancó con fuerza ante un auditorio a ella entregado desde su primera palabra. Interrumpida con demasiada frecuencia por aplausos y gritos (femeninos) de guapa que me hicieron temer lo peor, dedicó una buena parte de su alocución a felicitar a todo socialista que hubiera puesto su zarpa en la elaboración del estatuto. De un entrañable pintoresquismo su guiño a Miquel Iceta, que si no nos separaran algunas diferencias tendríamos recorrido juntos (en cursiva las palabras ajenas que reproduzco). En fin, una gran decepción para todo aquel que se acerque a este tipo de actos con la esperanza de atrapar un mínimo destello de retórica jüngeriana. He de admitir que cuando pidió aplausos para Alfredo Pérez Rubalcaba me uní a ellos, reconociendo así mi gran respeto por uno de los mejores oradores, junto con Rajoy, de la historia más reciente del parlamentarismo español. Probablemente sean Rubalcaba y Arcadi Espada los únicos que hayan tenido estómago para leerse varias veces enterito el estatuto, esa ventosidad. Sólo por eso... Por cierto, que en el apartado de los ¡vivas!, el dedicado al PSOE sonó una octava más alta que el del PSC. Empiezan a aparecer en el discurso el coco (Rajoy), el hombre del saco (Acebes) y el sacamantecas (Zaplana). Esto está que arde.
Habla Montilla (Monti, el ambiente es ya de una pegajosa familiaridad). Guapo, etc. Agradece el apoyo que siempre han encontrado los socialistas en Cornellá (pues no lo pierdas, guapo, Michaleen Flynn para sus adentros). Que los ciudadanos de izquierdas deben apoyar el estatuto, una de las normas progresistas que ha traído la legislatura de ZP, junto a...muchas más que ni recuerdo y quizá ni vienen al caso. Reproches a los que han antepuesto sus intereses de partido, aunque legítimos, a los intereses de Cataluña. Me froto las manos pensando que estoy asistiendo, en primicia, a la ruptura del tripartito. Una vez más, confundo el deseo con la realidad. Nada más digno de mención, salvo la mareante corrección lingüística de este hombre, un párrafo en castellano, un párrafo en catalán.
El nostre benvolgut president de la Generalitat. Me vuelvo a frotar las manos. Una oportunidad como ésta para recoger en directo una maragallada no se presenta cada día. Decepción. Aunque empieza su discurso citanto mal a Antonio Machado (Españolito que vienes. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón, se come un verso del proverbio o cantar, pero bueno, eso nos puede pasar a todos en un discurso improvisado, no mínimamente escrito o preparado como el que se le supone a nuestra máxima autoridad regional), el president da unas muestras de sorprendente equilibrio mental que alejan de mi conciencia el fantasma de un personaje de la novela La aventura del tocador de señoras, del gran Eduardo Mendoza. La realidad y la ficción, la naturaleza y el arte, ya se sabe. Referencias a Unamuno y Dionisio Ridruejo, bastantes nombres propios en su discurso, pero ninguna mención a Xavier Rubert de Ventós, sonrojante injusticia histórica que denuncio desde esta tribuna. Hace gala Maragall de una campechanía rural que es muy bien recibida por el público. Sin ningún incidente oratorio digno de ser mencionado acaba una intervención muy aplaudida.
Y por fin tengo la oportunidad de comprobar en directo qué bien funciona el efecto ZP. Con una gran ovación se recibe al presidente del gobierno. Su imponente estatura se puede apreciar incluso desde la lejanía en que me encuentro. Americana ligera y camisa amarilla. El público femenino se desborda, pues ZP, no nos engañemos, es el presidente de las españolas. Constato lo que ya habíamos visto por televisión, que su gesticulación manual es demasiado monótona y con una moderada tendencia al aspaviento. Pero lo que le va a ZP, lo suyo, es la verba. Una entonación suave, nunca llega a ser bronco cuando levanta la voz, que a veces lo hace, y mucho. Homenaje a Ernest Lluch. La paz, por fin, se acerca al País Vasco. La oposición del PP al estatuto no es debida a que éste venga de Cataluña, sino a que son los socialistas sus principales protagonistas. Ni que decir tiene que el grito de guapo se oiría varias veces a lo largo de su discurso e incluso saldría de una ronca voz masculina; gracias, musitó nuestro estadista, con esa habilidad para el intercambio de simpatía fruto de su gracia y salero. Me llamó mucho la atención la monotonía del contenido, o es que ha sido ahora cuando me he dado cuenta. Efectivamente, el discurso de ZP es tan monocorde como el del innombrable Ánsar, la diferencia a favor del leonés es una total ausencia de malicia y una verborrea nada hiriente. Por muchos que hayan sido sus errores, propios o inducidos por malas compañías, tengo que agradecer a este hombre una notable disminución en la crispación que ha sufrido este país desde que es presidente del gobierno. De la crispación que nos llega de Moncloa, me refiero, porque esta droga a la que han habituado a la opinión pública española ya la suministran generosamente algún molesto aliado periférico y varios inefables diputados de la oposición.
Con grandes aplausos concluyó una demostración bien diseñada para impresionar a propios y ajenos. Yo me mostré cauto en mis reacciones, porque creo que no es bueno contagiarse de la embriaguez dialéctica propia de estos actos de formación de masas. Horas después, en buena compañía, se puede acceder a ese beatífico estado (el de embriaguez) que tan caro se paga al día siguiente.
Cumpliendo con retraso la promesa dada a SallanWorld, dejo aquí este breve testimonio.

01 abril 2006

Patada al diccionario

Fernando Lázaro Carreter nos dejó hace algo más de dos años.
Sus extraordinarios artículos, además de divertirnos, siempre nos ponían en guardia ante las barbaridades léxicas que los así llamados medios de comunicación, a cargo de profesionales del uso público de la palabra, eran capaces de infligirnos.
Descubro que otros continúan la tarea, aunque sólo sea poniendo de manifiesto el término que nos intentan colar de contrabando para disimular la falta de ideas o para intentar oscurecer la poca claridad que aún queda.

29 marzo 2006

WIN32/TOMPAI.E

Sirva la presente para hacer público mi agradecimiento al señor Panda por los servicios prestados en la desinfección del ordenador personal (también llamado PC) desde el cual muy de vez en cuando asomo la nariz por la blogosfera.
Y también para advertir a todo aquel que la presente viere y entendiere de las acechanzas del Maligno, uno de cuyos innumerables nombres es el que encabeza esta aliviada nota y que, a veces, da en adoptar la forma de archivo IEXPLORES.EXE. Nótese la alevosa inteligencia del Mal al encarnar en una figura con una apariencia tan próxima a IEXPLORER.EXE.

08 marzo 2006

Paridad ya

Hoy se conmemora el día de la mujer trabajadora. Desde hace tiempo sospecho que lo que en realidad se celebra es el día de la mujer ministra, selecto grupo de personas encantadas de haberse conocido. Soy partidario de la igualdad de oportunidades, para todas y para todos. Por eso creo que la discriminación positiva llevada más allá de lo razonable se convierte en un oxímoron. La discriminación positiva es una técnica, o sea, un medio puesto al servicio de un fin. Pero me parece que el fin no consistía única y exclusivamente en el acceso de determinadas personas a posiciones de poder y privilegio por el sistema de cuotas o cupos.

De acuerdo, son los medios los que justifican los fines y no a la inversa, pero cuando el medio deviene el fin, cuando el medio es el mensaje, todo empieza a perder sentido. Sobre todo cuando los/las beneficiarios/as de esta medida son altos/as cargos/as. Yo no quiero tener un gobierno paritario, sino un buen gobierno, y no me importa que el sesenta, setenta u ochenta por ciento de las ministerios estén dirigidos por señoras o señoritas, siempre que sea un buen gobierno, o sea, un gobierno que resuelva problemas y no que los produzca.

Uno de los temas de nuestro tiempo es que ha de haber paridad en todas partes, en las listas electorales, en los consejos de administración de las sociedades mercantiles, ¿también en los equipos de fútbol, en las timbas de póquer, en los pelotones de fusilamiento?. Porque la paridad, dicen, refleja la pluralidad de la sociedad. Y si las innumerables divisiones de la sociedad han de encontrar representación en todos los ámbitos de la vida pública no estaría mal que se estableciera en los debates de televisión una cuota de personas tranquilas y sensatas, que las hay, y muchas. Si algún día fuera posible un gobierno que representara a la sociedad en toda su pluralidad, además de ser inmenso y con ministros del partido de la oposición, lo único que se habría conseguido es una foto estadística de la sociedad, una muestra. Y nada más.

Porque la representatividad no es más que un método para simplificar la complejidad social, véase si no el sistema electoral. Cuando se han introducido elementos para reforzar la representación de determinados territorios marginados el resultado ha sido que votar en unos sitios sale más a cuenta que votar en otros. Y adiós al viejo "una persona, un voto".

Y al final todo acaba en el pago de una tasa para rendir tributo y pleitesía al ídolo del día. Y las altas cargas van a parar a los mismos ministerios y consejerías, como por ejemplo Cultura. Donde la paridad debería restaurarse ya.

No es la soflama del demagogo que esperaba impaciente SallanWorld, pero es que la demagogia requiere talento, como nos han demostrado algunos hace muy poco.